| Cos ( @ 2005-06-30 13:01:00 |
| Current music: | Bob Dylan - Mr. Tambourine Man |
Drabble Jaime/Cersei (lo sé, lo sé) - Tapiz
Título: Tapiz
Pairing: Jaime/Cersei
Reto: Estresemos a Cos Jaime + tapiz que podría disgustar a Tywin (a saber si acertaría) + algo de Brienne (aquí no acerté seguro xD) en 10 minutos (aumentados a unos 15 o poco más, creo)
Cerró la puerta tras ellos y arrastró a su hermana hasta el centro del cuarto. Soltó su mano y dejó el candelabro en el suelo. Se alejó rumbo a la esquina más alejada de la luz, buscando.
-¿Qué hacemos aquí?
No contestó, concentrado en identificar por su grosor el tapiz enrollado que había visto el día anterior.
-Jaime...
-Sssh.
Su hermana le buscaba en la esquina donde había desaparecido, pero él sabía que no podía verle. Ella era lo único visible en la habitación llena de trastos amontonados a los lados. Envuelta en el halo de luz de las velas, brillando en su camisón blanco, con el pelo suelto y los pies descalzos. Vulnerable y con una mirada atemorizada.
-¿Jaime?
Encontró el tapiz y lo arrastró hasta ella con esfuerzo.
-Mira.
Se puso en cuclillas para desenrollarlo. Ella se agachó para ayudarlo.
Una vez extendido, de rodillas sobre él y con el candelabro a un lado, observaron.
-¿Quién es?
-Alysanne Targaryen.
-¿Hay damas guerreras?
-¿No atiendes nunca a lo que nos cuentan?
-Ahora me dirás que tú sí.
"Cuando me dejas", pensó. Pero no lo dijo.
-No sé si es Alysanne -confesó-, pero creo que sí. El dragón es igual. Ésta -señaló a la mujer del tapiz- fue un gran caballero, seguro.
Cersei arrugó la nariz.
-Las mujeres no son grandes caballeros, tonto. Son grandes damas.
Jaime suspiró. Debería de haber sabido que su gemela no lo entendería.
-Pues es una gran dama con espada.
-Las damas con espada no son damas -Cersei parecía tomarse a mal que Jaime pensara otra cosa. Y empezaba a estar enfadada igual que cada vez que Jaime mostraba interés en una mujer o, en realidad, en cualquier cosa que no fuera ella.
A él le pasaba lo mismo.
Pero le gustaba la mujer de porte noble con su espada, fuera o no fuera una dama apropiada.
-¿Te gusta? -inquirió su hermana con retintín.
Jaime se giró hacia ella. Se había sentado en el tapiz y sus pequeños pies blancos asomaban a un lado de su cuerpo, por debajo de su camisón. Jaime acercó una mano y los tapó con ella.
-¿A ti no te gustan los grandes caballeros? -preguntó a su vez, evitando darle una respuesta directa, porque no quería mentirla -no sabía- pero tampoco quería que se enfadara con él.
Se enfadó igual. Apartó los pies y se levantó.
-Vámonos de aquí o le digo a nuestro padre que has estado husmeando en donde no debes.
Jaime se levantó con un suspiro. "¿Y cómo lo vas a explicar sin decir que tú estabas conmigo?"
-Dile eso y yo le contaré que hace dos días le diste una patada a Tyrion.
"Y debería habérselo dicho ya."
Ella le miraba un poco asustada.
-No harías eso, ¿verdad, Jaime?
Se acercó a ella y la abrazó.
-No -y era verdad.
Final alternativo:
Ella le miraba un poco asustada.
-No harías eso, ¿verdad, Jaime?
Se acercó a ella y le tiró de un bucle del pelo para molestarla.
-Si quiero lo haré.
-No es cierto -se acercó más a él y lo abrazó, inclinando la cabeza para poder apoyarla contra el cuello de él.
"Ya." No era cierto.
Ella alzó la cabeza y le miró fijamente.
-Sé que nunca me delatarías de nada.
-Tú tampoco a mí.
Ella sonrió, le dio un beso suave en los labios y volvió a inclinar la cabeza.
-Yo tampoco a tí.