Existe un gran diferencia entre las comunidades y las sociedades.Diferencia que puede ser ilustrada así:

A la derecha,tenemos el ejemplo de sociedades.Para una mejor idea,la comparación más clara e inmediata serían sitios de la llamada web 2.0,como Flickr o DeviantArt.Todos los miembros inscritos publican contenidos en una dinámica pasiva.En teoría,buscan expresarse públicamente ante el mundo.Pero hay un par de problemas:
A) Usualmente los primeros —y a veces,los únicos— en enterarse son gente dentro de la misma sociedad de miembros;y
B) Los miembros comparten los contenidos,pero no necesariamente lo hacen esperando una reacción (pese a lo que dictan las leyes de la física de que a toda acción le debe corresponder una reacción opuesta y proporcional).
Las sociedades basan sus dinámicas no tanto en el intercambio,sino en la necesidad de pertenencia.Si todos los amigos y conocidos de uno están en Facebook,¿Porqué no uno mismo? ¿Para qué arriesgarse a ser el único incomunicado (léase:excluído)?
La consecuencia que acarrean estas dinámicas,es lo que muestra la imagen:como nadie espera una verdadera respuesta,todos y cada uno andan en su rollo,que en muchos aspectos es exactamente el mismo,y ni en cuenta.En medios creativos,ésto resulta fatal,pues al no haber diálogo y discusión de ideas,éstas se estancan.Vale,hay una multitud de voces,pero,¿Qué caso tienen si todas dicen exactamente lo mismo?
Este fenómeno explica el reiteracionismo de temas y estilos (el recurrente 'pan con lo mismo'),y la percepción errónea de que la uniformidad de voces es lo mismo que unanimidad de opiniones.O peor aún:el dogma de que sólo uniformizando los criterios y las opiniones se garantiza la evolución de un entorno —como si los cambios,adaptaciones y renovaciones fueran lo más nefasto que podría ocurrir.
A la izquierda,tenemos el ejemplo de una dinámica de comunidad.En este escenario,lo importante es que los miembros entablen conversaciones...que hagan cuestionamientos,discutan entre sí e intercambien puntos de vista.La dinámica,por supuesto,no es absolutamente ideal,pues la naturalidad de los intercambios es muy vulnerable y depende directamente de la empatía y equidad de condiciones —que los diálogos sean estrictamente de igual a igual,pues.Y es que la bronca es cuando se percibe un escalonamiento de niveles,ya que el trabajo es que alguien tenga un poco de autoridad moral en una materia,para que el asunto se fastidie por completo,y el diálogo se convierta en una cátedra unilateral,y la dinámica se reduzca a un burdo 'dime con quién te relacionas,y te diré si eres relevante'.
Aún así,el punto clave es que el diálogo es el ingrediente escencial para hacer que una idea crezca y evolucione,al nutrirse de otras ideas nuevas.La verdadera pluralidad que le da razón de ser al derecho a la libertad de expresión.
Dar el salto de sociedad a comunidad es engañoso.Porque una cosa es participar en un diálogo público,y otra hacerlo con la intención consciente de escuchar a los interlocutores —y ya no digamos aprender de ellos.La web está infestada de foros de mensajes y blogs de gran afluencia,pero donde los participantes no le dan continuidad a las ideas iniciales,sino meramente aglutinan sus propias ideas por no sentirse excluídos (y muchas veces sin darse cuenta que luego todas esas ideas y opiniones ni siquiera son propias,sino comunes dentro de la colectividad).
Los integrantes de una sociedad poseen ideas y las usan sin saber dónde se originaron,dando origen a toda clase de inicios y revoluciones en falso que obviamente nunca llegan a ningún lado.Es el espejismo de las lluvias de ideas y proyectos colectivos que empiezan con ansias de alcanzar proporciones bíblicas,y terminan en simples embotellamientos que nomás culminan en stress,apatía galopante y el aislacionismo del tipo 'es que yo no hago obras para complacer a los demás'.
Y ojo al detalle,que la cosa tampoco es de 'sí,sí,coopero contigo,¿pero tú qué me vas a dar?'.Si por compra-venta de servicios se trata,mejor contratar personal externo en vez de buscar afiliarse e identificarse con una colectividad.Porque también,y ultimadamente,si hay algo peor que un estancamiento de ideas,eso es un creativo incapaz de definirse a su obra o a sí mismo si no es en función del entorno donde es —o cree ser— aceptado...y donde en realidad,sólo hace lo equivalente a hablar en voz alta dentro de un cuarto a oscuras.
A la derecha,tenemos el ejemplo de sociedades.Para una mejor idea,la comparación más clara e inmediata serían sitios de la llamada web 2.0,como Flickr o DeviantArt.Todos los miembros inscritos publican contenidos en una dinámica pasiva.En teoría,buscan expresarse públicamente ante el mundo.Pero hay un par de problemas:
A) Usualmente los primeros —y a veces,los únicos— en enterarse son gente dentro de la misma sociedad de miembros;y
B) Los miembros comparten los contenidos,pero no necesariamente lo hacen esperando una reacción (pese a lo que dictan las leyes de la física de que a toda acción le debe corresponder una reacción opuesta y proporcional).
Las sociedades basan sus dinámicas no tanto en el intercambio,sino en la necesidad de pertenencia.Si todos los amigos y conocidos de uno están en Facebook,¿Porqué no uno mismo? ¿Para qué arriesgarse a ser el único incomunicado (léase:excluído)?
La consecuencia que acarrean estas dinámicas,es lo que muestra la imagen:como nadie espera una verdadera respuesta,todos y cada uno andan en su rollo,que en muchos aspectos es exactamente el mismo,y ni en cuenta.En medios creativos,ésto resulta fatal,pues al no haber diálogo y discusión de ideas,éstas se estancan.Vale,hay una multitud de voces,pero,¿Qué caso tienen si todas dicen exactamente lo mismo?
Este fenómeno explica el reiteracionismo de temas y estilos (el recurrente 'pan con lo mismo'),y la percepción errónea de que la uniformidad de voces es lo mismo que unanimidad de opiniones.O peor aún:el dogma de que sólo uniformizando los criterios y las opiniones se garantiza la evolución de un entorno —como si los cambios,adaptaciones y renovaciones fueran lo más nefasto que podría ocurrir.
A la izquierda,tenemos el ejemplo de una dinámica de comunidad.En este escenario,lo importante es que los miembros entablen conversaciones...que hagan cuestionamientos,discutan entre sí e intercambien puntos de vista.La dinámica,por supuesto,no es absolutamente ideal,pues la naturalidad de los intercambios es muy vulnerable y depende directamente de la empatía y equidad de condiciones —que los diálogos sean estrictamente de igual a igual,pues.Y es que la bronca es cuando se percibe un escalonamiento de niveles,ya que el trabajo es que alguien tenga un poco de autoridad moral en una materia,para que el asunto se fastidie por completo,y el diálogo se convierta en una cátedra unilateral,y la dinámica se reduzca a un burdo 'dime con quién te relacionas,y te diré si eres relevante'.
Aún así,el punto clave es que el diálogo es el ingrediente escencial para hacer que una idea crezca y evolucione,al nutrirse de otras ideas nuevas.La verdadera pluralidad que le da razón de ser al derecho a la libertad de expresión.
Dar el salto de sociedad a comunidad es engañoso.Porque una cosa es participar en un diálogo público,y otra hacerlo con la intención consciente de escuchar a los interlocutores —y ya no digamos aprender de ellos.La web está infestada de foros de mensajes y blogs de gran afluencia,pero donde los participantes no le dan continuidad a las ideas iniciales,sino meramente aglutinan sus propias ideas por no sentirse excluídos (y muchas veces sin darse cuenta que luego todas esas ideas y opiniones ni siquiera son propias,sino comunes dentro de la colectividad).
Los integrantes de una sociedad poseen ideas y las usan sin saber dónde se originaron,dando origen a toda clase de inicios y revoluciones en falso que obviamente nunca llegan a ningún lado.Es el espejismo de las lluvias de ideas y proyectos colectivos que empiezan con ansias de alcanzar proporciones bíblicas,y terminan en simples embotellamientos que nomás culminan en stress,apatía galopante y el aislacionismo del tipo 'es que yo no hago obras para complacer a los demás'.
Y ojo al detalle,que la cosa tampoco es de 'sí,sí,coopero contigo,¿pero tú qué me vas a dar?'.Si por compra-venta de servicios se trata,mejor contratar personal externo en vez de buscar afiliarse e identificarse con una colectividad.Porque también,y ultimadamente,si hay algo peor que un estancamiento de ideas,eso es un creativo incapaz de definirse a su obra o a sí mismo si no es en función del entorno donde es —o cree ser— aceptado...y donde en realidad,sólo hace lo equivalente a hablar en voz alta dentro de un cuarto a oscuras.
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rushed - Soundtrack:I Would For You - Jane's Addiction

