Sacando Cuentas
¿Han volteado a ver al mercado gringo y asumen que es próspero,y que es el modelo industrial que el comic mexicano debería imitar? Bueno,sólo por morbo,va un rápido vistazo:
El precio de portada promedio de un comic de 32 páginas,anda alrededor de los $3 dólares americanos,lo mismo sea una edición independiente a blanco y negro (sin publicidad),o una mainstream a color (con anuncios pagados).
De esos 3 billetes verdes:
75¢ van para el dueño de la tienda de comics
20¢ van para los costos de flete
$1.30 se los queda el distribuidor (Diamond,usualmente)
38¢ se van en costos de impresión (lo que se diría,el costo real de cada revista)
los 37¢ restantes son las ganancias formales de producción (repartidas entre trazadores,entintadores,coloristas,letre ristas,guionistas y editores)
Si bien le va,un creativo afiliado a una compañía obtiene alrededor de 5¢ (50¢ centavos de peso) por cada revista.Si el creativo se autopublica,okey,se embolsa los 38¢ él solo,pero obviamente estará trabajando al doble,y el tiempo que esté supervisando a los impresores o redactando comunicados de prensa,pues será tiempo de menos que le dedique a hacer su revista (lo cual explica el porqué muchos comics autoeditados son más bien bimestrales).
El dueño de la tienda se embolsa 15 veces más dinero que los creativos.Y Diamond hasta 31 veces más dinero.Que ambos tienen sus propios gastos,okey (renta de local,almacenaje y mantenimiento,seguros de negocios,sueldos de empleados,etc) pero de todas formas conviene señalar que en su condición de mayoristas manejan no nada más un título,sino cientos a la semana,y se reservan el derecho de venta mediante pre-órdenes (si consideran que el título no se venderá,simplemente no lo solicitan) por lo que sus márgenes de mermas son menores,y sus ganancias siguen siendo radicalmente superiores a las de los creativos mismos (que tampoco es para rasgarse las vestiduras:en las disqueras y estudios de cine es exactamente la misma historia,y entre los campesinos es aún más pasado de lanza el asunto).
La única forma de compensar lo de las ganancias,es mediante volumen puro.
Ahora que,en 1965,un título típico tenía un tiraje de 600,000 ejemplares mensuales,a un precio de portada de 12¢.Haciendo cuentas y usando de base los porcentajes de arriba,un artista típico se quedaba con el 1.78% sobre el precio de portada,lo que da un total aproximado y redondeado de $15,350 dólares al año —que para la época,era un buen sueldo.
En 1975,el tiraje promedio era de 300,000 ejemplares y el precio de portada se incrementó a 35¢ —la paga anual de un artista sumaba entonces $22,400 dólares.Nada mal aún si fuera con la inflación actual.
En el 2000,sin embargo,el tiraje de un título mainstream andaba ya por los 30,000 ejemplares nomás,a $3 dólares c/u.Lo cual implica un sueldo anual de poquito más de $19,000 dólares anuales para el creativo,y eso,en el hipotético —y utópico— caso de que el tiraje se venda por completo,y de que no haya retrasos cada mes.
Que queden ahí y de mientras las cifras.
*****
Un tanto sobre la bipolaridad del comic...
Algún tiempo atrás ya había sacado a colación el caso de quienes al
¿Han volteado a ver al mercado gringo y asumen que es próspero,y que es el modelo industrial que el comic mexicano debería imitar? Bueno,sólo por morbo,va un rápido vistazo:
El precio de portada promedio de un comic de 32 páginas,anda alrededor de los $3 dólares americanos,lo mismo sea una edición independiente a blanco y negro (sin publicidad),o una mainstream a color (con anuncios pagados).
De esos 3 billetes verdes:
75¢ van para el dueño de la tienda de comics
20¢ van para los costos de flete
$1.30 se los queda el distribuidor (Diamond,usualmente)
38¢ se van en costos de impresión (lo que se diría,el costo real de cada revista)
los 37¢ restantes son las ganancias formales de producción (repartidas entre trazadores,entintadores,coloristas,letre
Si bien le va,un creativo afiliado a una compañía obtiene alrededor de 5¢ (50¢ centavos de peso) por cada revista.Si el creativo se autopublica,okey,se embolsa los 38¢ él solo,pero obviamente estará trabajando al doble,y el tiempo que esté supervisando a los impresores o redactando comunicados de prensa,pues será tiempo de menos que le dedique a hacer su revista (lo cual explica el porqué muchos comics autoeditados son más bien bimestrales).
El dueño de la tienda se embolsa 15 veces más dinero que los creativos.Y Diamond hasta 31 veces más dinero.Que ambos tienen sus propios gastos,okey (renta de local,almacenaje y mantenimiento,seguros de negocios,sueldos de empleados,etc) pero de todas formas conviene señalar que en su condición de mayoristas manejan no nada más un título,sino cientos a la semana,y se reservan el derecho de venta mediante pre-órdenes (si consideran que el título no se venderá,simplemente no lo solicitan) por lo que sus márgenes de mermas son menores,y sus ganancias siguen siendo radicalmente superiores a las de los creativos mismos (que tampoco es para rasgarse las vestiduras:en las disqueras y estudios de cine es exactamente la misma historia,y entre los campesinos es aún más pasado de lanza el asunto).
La única forma de compensar lo de las ganancias,es mediante volumen puro.
Ahora que,en 1965,un título típico tenía un tiraje de 600,000 ejemplares mensuales,a un precio de portada de 12¢.Haciendo cuentas y usando de base los porcentajes de arriba,un artista típico se quedaba con el 1.78% sobre el precio de portada,lo que da un total aproximado y redondeado de $15,350 dólares al año —que para la época,era un buen sueldo.
En 1975,el tiraje promedio era de 300,000 ejemplares y el precio de portada se incrementó a 35¢ —la paga anual de un artista sumaba entonces $22,400 dólares.Nada mal aún si fuera con la inflación actual.
En el 2000,sin embargo,el tiraje de un título mainstream andaba ya por los 30,000 ejemplares nomás,a $3 dólares c/u.Lo cual implica un sueldo anual de poquito más de $19,000 dólares anuales para el creativo,y eso,en el hipotético —y utópico— caso de que el tiraje se venda por completo,y de que no haya retrasos cada mes.
Que queden ahí y de mientras las cifras.
Un tanto sobre la bipolaridad del comic...
Algún tiempo atrás ya había sacado a colación el caso de quienes al
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<B>Sacando Cuentas
</B>¿Han volteado a ver al mercado gringo y asumen que es próspero,y que es el modelo industrial que el comic mexicano debería imitar? Bueno,sólo por morbo,va un rápido vistazo:
El precio de portada promedio de un comic de 32 páginas,anda alrededor de los $3 dólares americanos,lo mismo sea una edición independiente a blanco y negro (sin publicidad),o una mainstream a color (con anuncios pagados).
De esos 3 billetes verdes:
75¢ van para el dueño de la tienda de comics
20¢ van para los costos de flete
$1.30 se los queda el distribuidor (Diamond,usualmente)
38¢ se van en costos de impresión (lo que se diría,el costo real de cada revista)
los 37¢ restantes son las ganancias formales de producción (repartidas entre trazadores,entintadores,coloristas,letreristas,guionistas y editores)
Si bien le va,un creativo afiliado a una compañía obtiene alrededor de 5¢ (50¢ centavos de peso) por cada revista.Si el creativo se autopublica,okey,se embolsa los 38¢ él solo,pero obviamente estará trabajando al doble,y el tiempo que esté supervisando a los impresores o redactando comunicados de prensa,pues será tiempo de menos que le dedique a hacer su revista (lo cual explica el porqué muchos comics autoeditados son más bien bimestrales).
<lj-cut text="Click!">El dueño de la tienda se embolsa 15 veces más dinero que los creativos.Y Diamond hasta 31 veces más dinero.Que ambos tienen sus propios gastos,okey (renta de local,almacenaje y mantenimiento,seguros de negocios,sueldos de empleados,etc) pero de todas formas conviene señalar que en su condición de mayoristas manejan no nada más un título,sino cientos a la semana,y se reservan el derecho de venta mediante pre-órdenes (si consideran que el título no se venderá,simplemente no lo solicitan) por lo que sus márgenes de mermas son menores,y sus ganancias siguen siendo radicalmente superiores a las de los creativos mismos (que tampoco es para rasgarse las vestiduras:en las disqueras y estudios de cine es exactamente la misma historia,y entre los campesinos es aún más pasado de lanza el asunto).
La única forma de compensar lo de las ganancias,es mediante volumen puro.
Ahora que,en 1965,un título típico tenía un tiraje de 600,000 ejemplares mensuales,a un precio de portada de 12¢.Haciendo cuentas y usando de base los porcentajes de arriba,un artista típico se quedaba con el 1.78% sobre el precio de portada,lo que da un total aproximado y redondeado de $15,350 dólares al año —que para la época,era un buen sueldo.
En 1975,el tiraje promedio era de 300,000 ejemplares y el precio de portada se incrementó a 35¢ —la paga anual de un artista sumaba entonces $22,400 dólares.Nada mal aún si fuera con la inflación actual.
En el 2000,sin embargo,el tiraje de un título mainstream andaba ya por los 30,000 ejemplares nomás,a $3 dólares c/u.Lo cual implica un sueldo anual de poquito más de $19,000 dólares anuales para el creativo,y eso,en el hipotético —y utópico— caso de que el tiraje se venda por completo,y de que no haya retrasos cada mes.
Que queden ahí y de mientras las cifras.
<center>*****</center>
<B>Un tanto sobre la bipolaridad del comic...
</B>Algún tiempo atrás ya había sacado a colación el caso de quienes al <A HREF="http://cadete_kamikaze.livejournal.com/21981.html>no poderse identificar con la industria local del comic,buscan identificarse con el mainstream gringo</A> (y como éste tampoco otorga una identificación 100% plena,surge una insistencia/necedad de querer ver 'superhéroes mexicanos')
Una situación similar existe con los comics-literatura.Lo de que si se quieren hacer historias con "contenido" (sic) o "calidad" (sic x 2) o "valor artístico" (sic x 3) al final son sólo arengas políticas,cuando el verdadero motivo detrás de su existencia es simplemente una búsqueda de identidad propia,ya que las identidades existentes no son satisfactorias.
Ahora bien,en la definición de identidades,es muy común el uso de juegos de contrastes —venga,que cuando uno no está seguro de lo que <I><U>sí</U></I> es,a veces es más rápido averiguar primero lo que <I><U>no</U></I> se es.Y así es frecuente que todo lo que no sea mainstream,se catalogue como indy y/o alternativo y/o comic-literatura...lo que entonces nos lleva a que súbitamente se encasille por igual y en la misma categoría a cosas tan distintas entre sí como Love & Rockets,Astérix,el Sandman de Vertigo,Hellboy y Bone.Que de todas formas,okey,todos esos últimos comics comparten más o menos un sentido de identidad común (al menos en el sentido de que es más fácil que un lector del Sandman valore y se identifique también con Love & Rockets,a que lo haga con,digamos,Marvel Zombies II o Witchblade).
<div style="float:right; width:335px; margin:2px 10px; padding:5px; border:1px solid; text-align:center;"><img src="http://pics.livejournal.com/everyueveryme/pic/000qcfrd" alt="Periquita" height="449" width="335" border="0" /></div>Pero ¿Existe realmente una diferencia de identidades entre la acción/aventura escapista del mainstream y la introspección/solemnidad reflexiva del indy?
El mainstream,bien que mal,se ha identificado con la ficción de acción/aventura/humor con arte idealista (de que refleja ideales,no que sea soñador) y enfoque escapista (lo que vulgarmente se dice «entretenimiento palomero de dejar el cerebro afuera antes de aplastarse en la butaca»).Los que no entran en ese molde de identidad,los comic-literatura,tienen entonces la obligación moral de identificarse con el realismo de corte costumbrista/naturalista/biográfico con arte o extremadamente limpio y depurado,o extremadamente cochinón y tosco.
Y sin embargo,pese a sus diferencias tan polarizadas —y politizadas— ambos frentes son caras de una misma moneda,que comparten no sólo características sino las mismas bases de origen.Y no,no me refiero a que ambos al final sean comics con letras y dibujos,y la manga de muerto.A lo que voy,es más por el lado de motivaciones y contenidos narrativos.
El hecho de que los comics de acción/aventura (que no necesariamente de superhéroes exclusivamente) se convirtieran en el género y estilo dominantes del mainstream se remiten directamente al Action Comics #1 y la primer aparición de Superman.Más allá de si se trató del primer superhéroe y que originó todo un subgénero,el punto clave es que el relato de Superman fue la primer forma narrativa 100% nativa y exclusiva del nuevo medio que era entonces el formato de comic-book.Previamente,las revistas de comics sólo se limitaban a reimprimir tiras de diario,y éstas a su vez sólo abarcaban los géneros de humor y aventuras derivativas de los pulps (policiacas,sci-fi y acción exótica).
El pionerismo de la historia en cuestión,introdujo en particular una metáfora que habría de dominar a absolutamente todas las obras del mainstream:la doble identidad.Clark Kent era un reportero medio nerd,torpe e incluso dominado por la fuerte personalidad de Lois Lane,pero llegada la hora de la verdad,sólo debía quitarse la camisa y la corbata para revelar que realmente era un ente todo-poderoso,atlético,altruista y hasta guapo,a juzgar por el modo en que la Güicha pasaba de leona feminazi a Princesa Disney™ nomás de ver al Superman.La dicotomía de identidades no sólo se volvió un rasgo básico del subgénero superheróico,sino que se volvió la fórmula básica de toda la narrativa del mainstream.Aquí podría uno argumentar que en casos como el romance no hay identidades secretas,pero el caso ahí es que tiene un manejo ligeramente distinto:la típica heroína de drama sentimental,usualmente empieza desde un rol o posición desventajosa —léase,una personalidad débil,común e insignificante— pero llega a un punto donde triunfa al demostrar que en el fondo realmente era más noble,abnegada y guapa que los demás —léase,se quita la camisa y debajo revela una personalidad superior (ya en el caso más burdo,sólo baste mencionar el cliché de la chica pandrosa o enchongada,que nomás se cambia baña o se suelta el pelo para transformarse literalmente en una supermodelo).
Es fácil comprender el atractivo de esta fórmula entre lectores adolescentes o de clases trabajadoras,y el porqué éstos son los consumidores tradicionales de las historias del mainstream.Los lectores en cuestión están atenidos a la autoridad de sus padres,maestros,hermanos mayores,patrones y capataces de la chamba,etc.Más de uno se proyecta en la personalidad débil,y añora el momento en que pueda revelar su verdadera fuerza oculta.La idea de cobrarse venganza del mundo con guante blanco es un subtexto persistente y un poderoso gancho de identificación con un personaje.
Eventualmente,el mainstream le dió mayor peso a las identidades superiores e ideales que a las débiles y diminutivas,ya que después de todo,los protagonistas eran los superhéroes fuertes,las heroínas nobles,los niños ingeniosos,etc.El contraste de una personalidad a otra se redujo hasta casi desaparecer en algunos casos.Tanta perfección se volvió demasiado distante como para soportar una buena identificación.
Casualmente,para ese momento (que coincidió con los ajustes sociales y culturales de mediados de los 50's a mediados de los 60's),surgieron los primeros comics de corte satírico y cínico que buscaban precisamente rebelarse contra las personalidades superiores y perfectas.Muchos autores exageraron y caricaturizaron los rasgos de superioridad al punto de convertirlos en humillantes,ridículos o decadentes.Otros tantos,reforzaron los rasgos débiles de personalidad,de modo que no dejaban de salir a flote en la identidad superior en calidad de defectos.Entre los superhéroes,surgieron los personajes arrogantes o traumados.Entre los galanes del romance,el chico nerd podía quedarse al final con la chica guapa,pero no por eso se le quitaba lo feo y pobre.Entre los animalitos chistosos,muchos revelaron ser viciosos y guarros.Esta nueva narrativa se convirtió en marginal respecto al mainstream,derivando en lo que hoy es lo arternativo/comic-literatura,con todo y su audiencia más sofisticada y exquisita que la del mainstream (cuando no son lectores con educación media-superior,son lectores que ya llevan un buen rato leyendo y estudiando obras mainstream).
En esencia,la metáfora de las narraciones fue la de Clark Kents carentes de toda esperanza o siquiera los ánimos de quitarse la camisa y revelarse como Supermanes.
Las obras y audiencias de los comics alternativos/literarios son reconocidos como más crecidos y robustos con respecto a los del mainstream (lo cual dice mucho del porqué la identificación de la dicotomía de personalidad parece funcionar en un sentido inverso al inicial).En todo caso,conviene recordar que crecimiento no siempre es sinónimo de madurez y seguridad.Muchos lectores y autores no hacen otra cosa mas que proyectar oposición contra el mainstream no tanto por buscar u ofrecer algo distinto,sino por resentimiento y hostilidad contra lo que perciben como una broma cruel en su contra (reiterando:muchos autores exageran y caricaturizan los rasgos de superioridad al punto de convertirlos en humillantes,ridículos o decadentes).Que entonces resulta que al final,no dejan de ser una válvula de relajación,una narrativa escapista para evadirse un rato...no de la realidad cotidiana,claro,sino de la fantasía repetitiva.Ergo,que la polaridad tan cacareada entre pop y alternatividad,al menos en el comic a un nivel narrativo elemental,no es tan distinta e irreconciliable como muchos quieren creer.
Al entender esta situación,el panorama no sólo se presenta más amplio y lleno de posibilidades,sino que dice mucho sobre algunas de las tendencias emergentes en la actualidad,como el neo-silver age o la recesión del comic book.Eso,y el entender qué es lo que lo que realmente le falta al comic (no "trabajo" o "calidad") para volver a ser un fenómeno comercial masivo y/o una expresión artística completamente plena y verdaderamente madura.
<center>*****</center>
<B><I>-U!</I>
Uriel A. Durán
Bosque de espejos que cuida un castillo (Mex City,D.F.),inicio de marzo 2008.</B></lj-cut>
</B>¿Han volteado a ver al mercado gringo y asumen que es próspero,y que es el modelo industrial que el comic mexicano debería imitar? Bueno,sólo por morbo,va un rápido vistazo:
El precio de portada promedio de un comic de 32 páginas,anda alrededor de los $3 dólares americanos,lo mismo sea una edición independiente a blanco y negro (sin publicidad),o una mainstream a color (con anuncios pagados).
De esos 3 billetes verdes:
75¢ van para el dueño de la tienda de comics
20¢ van para los costos de flete
$1.30 se los queda el distribuidor (Diamond,usualmente)
38¢ se van en costos de impresión (lo que se diría,el costo real de cada revista)
los 37¢ restantes son las ganancias formales de producción (repartidas entre trazadores,entintadores,coloristas,letreristas,guionistas y editores)
Si bien le va,un creativo afiliado a una compañía obtiene alrededor de 5¢ (50¢ centavos de peso) por cada revista.Si el creativo se autopublica,okey,se embolsa los 38¢ él solo,pero obviamente estará trabajando al doble,y el tiempo que esté supervisando a los impresores o redactando comunicados de prensa,pues será tiempo de menos que le dedique a hacer su revista (lo cual explica el porqué muchos comics autoeditados son más bien bimestrales).
<lj-cut text="Click!">El dueño de la tienda se embolsa 15 veces más dinero que los creativos.Y Diamond hasta 31 veces más dinero.Que ambos tienen sus propios gastos,okey (renta de local,almacenaje y mantenimiento,seguros de negocios,sueldos de empleados,etc) pero de todas formas conviene señalar que en su condición de mayoristas manejan no nada más un título,sino cientos a la semana,y se reservan el derecho de venta mediante pre-órdenes (si consideran que el título no se venderá,simplemente no lo solicitan) por lo que sus márgenes de mermas son menores,y sus ganancias siguen siendo radicalmente superiores a las de los creativos mismos (que tampoco es para rasgarse las vestiduras:en las disqueras y estudios de cine es exactamente la misma historia,y entre los campesinos es aún más pasado de lanza el asunto).
La única forma de compensar lo de las ganancias,es mediante volumen puro.
Ahora que,en 1965,un título típico tenía un tiraje de 600,000 ejemplares mensuales,a un precio de portada de 12¢.Haciendo cuentas y usando de base los porcentajes de arriba,un artista típico se quedaba con el 1.78% sobre el precio de portada,lo que da un total aproximado y redondeado de $15,350 dólares al año —que para la época,era un buen sueldo.
En 1975,el tiraje promedio era de 300,000 ejemplares y el precio de portada se incrementó a 35¢ —la paga anual de un artista sumaba entonces $22,400 dólares.Nada mal aún si fuera con la inflación actual.
En el 2000,sin embargo,el tiraje de un título mainstream andaba ya por los 30,000 ejemplares nomás,a $3 dólares c/u.Lo cual implica un sueldo anual de poquito más de $19,000 dólares anuales para el creativo,y eso,en el hipotético —y utópico— caso de que el tiraje se venda por completo,y de que no haya retrasos cada mes.
Que queden ahí y de mientras las cifras.
<center>*****</center>
<B>Un tanto sobre la bipolaridad del comic...
</B>Algún tiempo atrás ya había sacado a colación el caso de quienes al <A HREF="http://cadete_kamikaze.livejournal.com/21981.html>no poderse identificar con la industria local del comic,buscan identificarse con el mainstream gringo</A> (y como éste tampoco otorga una identificación 100% plena,surge una insistencia/necedad de querer ver 'superhéroes mexicanos')
Una situación similar existe con los comics-literatura.Lo de que si se quieren hacer historias con "contenido" (sic) o "calidad" (sic x 2) o "valor artístico" (sic x 3) al final son sólo arengas políticas,cuando el verdadero motivo detrás de su existencia es simplemente una búsqueda de identidad propia,ya que las identidades existentes no son satisfactorias.
Ahora bien,en la definición de identidades,es muy común el uso de juegos de contrastes —venga,que cuando uno no está seguro de lo que <I><U>sí</U></I> es,a veces es más rápido averiguar primero lo que <I><U>no</U></I> se es.Y así es frecuente que todo lo que no sea mainstream,se catalogue como indy y/o alternativo y/o comic-literatura...lo que entonces nos lleva a que súbitamente se encasille por igual y en la misma categoría a cosas tan distintas entre sí como Love & Rockets,Astérix,el Sandman de Vertigo,Hellboy y Bone.Que de todas formas,okey,todos esos últimos comics comparten más o menos un sentido de identidad común (al menos en el sentido de que es más fácil que un lector del Sandman valore y se identifique también con Love & Rockets,a que lo haga con,digamos,Marvel Zombies II o Witchblade).
<div style="float:right; width:335px; margin:2px 10px; padding:5px; border:1px solid; text-align:center;"><img src="http://pics.livejournal.com/everyueveryme/pic/000qcfrd" alt="Periquita" height="449" width="335" border="0" /></div>Pero ¿Existe realmente una diferencia de identidades entre la acción/aventura escapista del mainstream y la introspección/solemnidad reflexiva del indy?
El mainstream,bien que mal,se ha identificado con la ficción de acción/aventura/humor con arte idealista (de que refleja ideales,no que sea soñador) y enfoque escapista (lo que vulgarmente se dice «entretenimiento palomero de dejar el cerebro afuera antes de aplastarse en la butaca»).Los que no entran en ese molde de identidad,los comic-literatura,tienen entonces la obligación moral de identificarse con el realismo de corte costumbrista/naturalista/biográfico con arte o extremadamente limpio y depurado,o extremadamente cochinón y tosco.
Y sin embargo,pese a sus diferencias tan polarizadas —y politizadas— ambos frentes son caras de una misma moneda,que comparten no sólo características sino las mismas bases de origen.Y no,no me refiero a que ambos al final sean comics con letras y dibujos,y la manga de muerto.A lo que voy,es más por el lado de motivaciones y contenidos narrativos.
El hecho de que los comics de acción/aventura (que no necesariamente de superhéroes exclusivamente) se convirtieran en el género y estilo dominantes del mainstream se remiten directamente al Action Comics #1 y la primer aparición de Superman.Más allá de si se trató del primer superhéroe y que originó todo un subgénero,el punto clave es que el relato de Superman fue la primer forma narrativa 100% nativa y exclusiva del nuevo medio que era entonces el formato de comic-book.Previamente,las revistas de comics sólo se limitaban a reimprimir tiras de diario,y éstas a su vez sólo abarcaban los géneros de humor y aventuras derivativas de los pulps (policiacas,sci-fi y acción exótica).
El pionerismo de la historia en cuestión,introdujo en particular una metáfora que habría de dominar a absolutamente todas las obras del mainstream:la doble identidad.Clark Kent era un reportero medio nerd,torpe e incluso dominado por la fuerte personalidad de Lois Lane,pero llegada la hora de la verdad,sólo debía quitarse la camisa y la corbata para revelar que realmente era un ente todo-poderoso,atlético,altruista y hasta guapo,a juzgar por el modo en que la Güicha pasaba de leona feminazi a Princesa Disney™ nomás de ver al Superman.La dicotomía de identidades no sólo se volvió un rasgo básico del subgénero superheróico,sino que se volvió la fórmula básica de toda la narrativa del mainstream.Aquí podría uno argumentar que en casos como el romance no hay identidades secretas,pero el caso ahí es que tiene un manejo ligeramente distinto:la típica heroína de drama sentimental,usualmente empieza desde un rol o posición desventajosa —léase,una personalidad débil,común e insignificante— pero llega a un punto donde triunfa al demostrar que en el fondo realmente era más noble,abnegada y guapa que los demás —léase,se quita la camisa y debajo revela una personalidad superior (ya en el caso más burdo,sólo baste mencionar el cliché de la chica pandrosa o enchongada,que nomás se cambia baña o se suelta el pelo para transformarse literalmente en una supermodelo).
Es fácil comprender el atractivo de esta fórmula entre lectores adolescentes o de clases trabajadoras,y el porqué éstos son los consumidores tradicionales de las historias del mainstream.Los lectores en cuestión están atenidos a la autoridad de sus padres,maestros,hermanos mayores,patrones y capataces de la chamba,etc.Más de uno se proyecta en la personalidad débil,y añora el momento en que pueda revelar su verdadera fuerza oculta.La idea de cobrarse venganza del mundo con guante blanco es un subtexto persistente y un poderoso gancho de identificación con un personaje.
Eventualmente,el mainstream le dió mayor peso a las identidades superiores e ideales que a las débiles y diminutivas,ya que después de todo,los protagonistas eran los superhéroes fuertes,las heroínas nobles,los niños ingeniosos,etc.El contraste de una personalidad a otra se redujo hasta casi desaparecer en algunos casos.Tanta perfección se volvió demasiado distante como para soportar una buena identificación.
Casualmente,para ese momento (que coincidió con los ajustes sociales y culturales de mediados de los 50's a mediados de los 60's),surgieron los primeros comics de corte satírico y cínico que buscaban precisamente rebelarse contra las personalidades superiores y perfectas.Muchos autores exageraron y caricaturizaron los rasgos de superioridad al punto de convertirlos en humillantes,ridículos o decadentes.Otros tantos,reforzaron los rasgos débiles de personalidad,de modo que no dejaban de salir a flote en la identidad superior en calidad de defectos.Entre los superhéroes,surgieron los personajes arrogantes o traumados.Entre los galanes del romance,el chico nerd podía quedarse al final con la chica guapa,pero no por eso se le quitaba lo feo y pobre.Entre los animalitos chistosos,muchos revelaron ser viciosos y guarros.Esta nueva narrativa se convirtió en marginal respecto al mainstream,derivando en lo que hoy es lo arternativo/comic-literatura,con todo y su audiencia más sofisticada y exquisita que la del mainstream (cuando no son lectores con educación media-superior,son lectores que ya llevan un buen rato leyendo y estudiando obras mainstream).
En esencia,la metáfora de las narraciones fue la de Clark Kents carentes de toda esperanza o siquiera los ánimos de quitarse la camisa y revelarse como Supermanes.
Las obras y audiencias de los comics alternativos/literarios son reconocidos como más crecidos y robustos con respecto a los del mainstream (lo cual dice mucho del porqué la identificación de la dicotomía de personalidad parece funcionar en un sentido inverso al inicial).En todo caso,conviene recordar que crecimiento no siempre es sinónimo de madurez y seguridad.Muchos lectores y autores no hacen otra cosa mas que proyectar oposición contra el mainstream no tanto por buscar u ofrecer algo distinto,sino por resentimiento y hostilidad contra lo que perciben como una broma cruel en su contra (reiterando:muchos autores exageran y caricaturizan los rasgos de superioridad al punto de convertirlos en humillantes,ridículos o decadentes).Que entonces resulta que al final,no dejan de ser una válvula de relajación,una narrativa escapista para evadirse un rato...no de la realidad cotidiana,claro,sino de la fantasía repetitiva.Ergo,que la polaridad tan cacareada entre pop y alternatividad,al menos en el comic a un nivel narrativo elemental,no es tan distinta e irreconciliable como muchos quieren creer.
Al entender esta situación,el panorama no sólo se presenta más amplio y lleno de posibilidades,sino que dice mucho sobre algunas de las tendencias emergentes en la actualidad,como el neo-silver age o la recesión del comic book.Eso,y el entender qué es lo que lo que realmente le falta al comic (no "trabajo" o "calidad") para volver a ser un fenómeno comercial masivo y/o una expresión artística completamente plena y verdaderamente madura.
<center>*****</center>
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Uriel A. Durán
Bosque de espejos que cuida un castillo (Mex City,D.F.),inicio de marzo 2008.</B></lj-cut>
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! - Soundtrack:Rebel Rouser - Duane Eddy

